Cutting, conductas autolesivas no suicidas

Bastante frecuente en la atención inicial de urgencias y cada vez más en consulta, la conducta autoinflingida no suicida o cutting es un hallazgo al examen físico que el médico pasa por alto o no sabe cómo abordar.

Definición
Conductas destinadas a producir daño físico sin provocar la muerte, de carácter intencional y que busca tener un impacto inmediato sobre el cuerpo.
La definición excluye la ideación y actos suicidas, las autolesiones culturales y actividades como el beber alcohol, fumar y comer en exceso (que indudablemente tienen un impacto negativo sobre el cuerpo, pero a largo plazo).

Epidemiología
Las cifras varían mucho y no hay demasiados datos, pero se habla del 21% en adultos y 40% en adolescentes hospitalizados por alguna causa psiquiátrica. En población general, reportan una prevalencia para la vida de 13 a 29% (con un 4% que las presenta a repetición) en adolescentes y 4 a 6% en adultos.
La edad de comienzo ronda los 10 a 15 años y es más frecuente en mujeres.

Los factores de riesgo identificados son el género femenino, ser adolescente, bajo nivel socio económico, orientación sexual homosexual o bisexual, antecedente de ambiente familiar adverso (violencia, abuso sexual, divorcio, madres muy jóvenes y con pobre educación)

¿En qué consisten?
Cortes, golpes en extremidades y abdomen, escoriaciones en la piel hasta sangrar, quemaduras o introducción de objetos subdérmicos. Las mujeres se cortan más y los hombres se queman y golpean con más frecuencia.

Hay una clasificación propuesta en 1995 por Simeon y Favazza que las divide en:

  1. Conductas autolesivas mayores: Son infrecuentes y su aparición es repentina, impulsiva y cruenta. En el 75% de los casos se asocia a un episodio psicótico (en esquizofrenia, trastornos afectivos, intoxicaciones, encefalitis), transexualismo y trastornos de la personalidad.
    Ejemplos: Castración, enucleación ocular, amputación de extremidades.
  2. Conductas autolesivas estereotipadas: Cuando se presentan, su patrón es repetitivo e inflexible (siempre el mismo) y generalmente son de severidad moderada. Se asocian a patologías como trastornos del espectro autista y enfermedades neurológicas como el síndrome de Lesch Nyhan (alteración recisiva ligada al gen X que produce una alteración en el metabolismo de las purinas), Cornelia de Lange (trastorno congénito consistente en alteraciones faciales, discapacidad cognitiva variable y retraso en el crecimiento) o Prader Willi (fallo en la expresión de genes del cromosoma 15 que produce una alteración en el funcionamiento del eje hipotálamo hipofisiario adrenal).
    Ejemplos: morderse los labios o las manos, tirarse el cabello, rasguñarse la piel o abofetearse.
  3. Conductas autolesivas compulsivas: Conductas repetitivas con intensidad del daño leve a moderada y patrón compulsivo, a veces descritas como actos autmáticos. Se puede ver en delirios de parasitosis (descrito por Karl Ekbom).
    Ejemplos: excoriaciones en la piel, onicofagia o tirarse el cabello.
  4. Conductas autolesivas impulsivas: Conductas que varían en severidad entre leve a moderado, se presentan ocasionalmente y puede ser ritualizado o simbólico. Se asocia a trastorno límite de la personalidad, trastorno de estrés postraumático, trastornos de la conducta alimentaria, trastornos del afecto y antecedente de abuso sexual.
    Ejemplos: cortarse, quemarse, introducirse objetos punzantes en el espacio subdérmico.

 

¿Cuál es la motivación para autolesionarse?
En el siguiente infograma se recogen las principales teorías:

Cutting

 

Diferencias entre autolesiones e intentos suicidas

En el autolesionismo, el impacto de la conducta es inmediato y de corta duración, además se puede repetir varias veces hasta obtener el efecto deseado.
Se puede tener en cuenta para diferenciar entre ambas conductas la intención, repetición y letalidad de las conductas. En el intento suicida, la intención es terminar con la vida, son ocasionales y generalmente los métodos usados son de alta letalidad, a diferencia de las conductas autolesivas.

Es importante conocer que ambas conductas no son excluyentes, y los intentos suicidas se presentan en pacientes con antecedente de cutting de forma comórbida en el 33 a 37% de los adolescentes y 16 a 25% de los adultos.  Adicionalmente, el antecedente de autolesionismo es uno de los predictores más fuertes de suicidio en el futuro.

Es importante conocer sobre el autolesionismo en la atención inicial de urgencias para:

  1. Identificar las características y motivaciones del acto (saber por qué lo hizo para saber a donde remitirlo)
  2. Evaluar el riesgo vital de un paciente (No es lo mismo el que se autolesiona sin ideación suicida que el que sí, el tratamiento cambia empezando por si lo deja hospitalizado o no).

 

En caso de requerir más información, esta es la bibliografía:

  • Villarroel, J., Jerez, S., Montenegro, M., Angélica, M., Montes, C., Igor, M., & Silva, H. (2013). Conductas autolesivas no suicidas en la práctica clínica: Primera parte: conceptualización y diagnóstico. Revista chilena de neuro-psiquiatría51(1), 38-45.
  • D’Alessandro, H. (2008). Urgencias en Psiquiatría: Dirigido a Médicos Generales y Psiquiatras, Rosario, Argentina. Corpus Editorial

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