El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) se ha asociado tradicionalmente con la infancia, pero en los últimos años se ha reconocido su persistencia en la adultez. En el ámbito de la atención primaria, los médicos generales juegan un papel crucial en la identificación y el manejo inicial de este trastorno. Sin embargo, el diagnóstico en adultos puede ser complejo, ya que los síntomas pueden manifestarse de manera atípica y confundirse con otros trastornos psiquiátricos.
Claves para Sospechar un TDAH en Adultos
- Historia de síntomas desde la infancia: El DSM-5 establece que el TDAH es un trastorno del neurodesarrollo con inicio en la infancia. Muchos adultos con TDAH no fueron diagnosticados en la niñez, pero pueden recordar dificultades en la escuela o recibir reportes de familiares sobre problemas de atención e impulsividad desde temprana edad.
- Dificultades en la vida adulta: Los síntomas pueden afectar áreas clave como el rendimiento laboral, la organización de tareas, la gestión del tiempo y las relaciones interpersonales. Es común que los pacientes reporten problemas crónicos con la procrastinación, la pérdida de objetos importantes y dificultades para mantener el foco en tareas prolongadas.
- Presencia de síntomas nucleares:
- Desatención: Distracción frecuente, errores por descuido, dificultad para seguir instrucciones. Por ejemplo perder las llaves o dejarlas dentro de casa al salir, perder la billetera o el celular, perderse en conversaciones, olvidar realizar tareas si no se hacen inmediatamente.
- Hiperactividad-impulsividad: Inquietud constante, tendencia a interrumpir a los demás, dificultad para esperar turnos en conversaciones o actividades grupales.
- Comorbilidades frecuentes: El TDAH en adultos suele coexistir con ansiedad, depresión, abuso de sustancias y trastornos del estado de ánimo, lo que puede enmascarar el cuadro clínico.
Abordaje Diagnóstico en el Médico General
- Uso de escalas de detección: Herramientas como la ASRS (Adult ADHD Self-Report Scale) pueden ser útiles para el tamizaje inicial.
- Evaluación clínica completa: Es fundamental indagar sobre el impacto funcional de los síntomas y su persistencia a lo largo del tiempo.
- Derivación a psiquiatría: Si el TDAH es sospechado, se recomienda la evaluación especializada para confirmación diagnóstica y eventual tratamiento.
Tratamiento y Manejo Inicial
El tratamiento del TDAH en adultos incluye estrategias farmacológicas y no farmacológicas. Los estimulantes como el metilfenidato y la lisdexanfetamina son de primera línea, pero deben ser indicados por un especialista. Las intervenciones conductuales y organizativas también juegan un rol clave.
Conclusión
El TDAH en adultos es un diagnóstico que a menudo pasa desapercibido en la atención primaria. Los médicos generales pueden desempeñar un papel esencial en su detección temprana, mejorando significativamente la calidad de vida de los pacientes a través de una evaluación adecuada y una derivación oportuna.
Referencias
- Faraone, S. V., et al. (2021). «The World Federation of ADHD Guide to the Pharmacological Treatment of ADHD in Adults.» Journal of Clinical Psychiatry. [Acceso libre]
- Cortese, S., et al. (2020). «Diagnosis and treatment of adult ADHD: A systematic review.» JAMA Psychiatry. [Acceso libre]
- Asherson, P., et al. (2019). «ADHD in adults: A guide for primary care practitioners.» BMC Psychiatry. [Acceso libre]
