¿Puede un turno de noche afectar seriamente el sueño y la salud mental de tus pacientes?
La respuesta es sí. Los trabajadores nocturnos tienen un riesgo aumentado de insomnio, fatiga, somnolencia diurna, trastornos del ánimo e incluso mayor riesgo de trastornos metabólicos y cardiovasculares. Como médicos generales, podemos desempeñar un papel crucial en el acompañamiento y educación de estos pacientes, muchas veces invisibilizados por adaptarse a un ritmo que va en contra de su biología.
El conflicto entre el reloj biológico y el turno nocturno
El cuerpo humano está diseñado para estar despierto de día y dormir de noche. El ritmo circadiano regula no solo el sueño, sino también la temperatura corporal, la secreción hormonal, la presión arterial y múltiples procesos metabólicos. El trabajo nocturno desajusta este sistema, provocando un jet lag interno constante.
Se estima que alrededor del 20% de los trabajadores en países industrializados hacen turnos nocturnos. En ellos, la prevalencia de trastorno del sueño asociado a turnos (SWD, por sus siglas en inglés) llega hasta el 32% en algunas series. Este cuadro se caracteriza por:
- Insomnio al intentar dormir durante el día
- Somnolencia excesiva durante el turno
- Disminución del rendimiento laboral
- Irritabilidad, ansiedad o síntomas depresivos
Además, estudios recientes han encontrado que los trabajadores nocturnos presentan una mayor prevalencia de trastornos del sueño clínicamente significativos, con una tasa de hasta el 51% en algunos grupos, y una mayor incidencia de comorbilidades de salud mental, incluyendo depresión y ansiedad.
Estrategias prácticas para proteger el sueño de los trabajadores nocturnos
Aunque no podemos cambiar sus horarios, sí podemos ayudarlos a diseñar estrategias para mejorar su sueño y reducir riesgos a largo plazo. Aquí algunas intervenciones respaldadas por la evidencia:
1. Controlar la exposición a la luz
- Luz brillante al inicio del turno: Ayuda a retrasar el reloj biológico, aumentando el estado de alerta.
- Bloqueo de la luz al salir del turno: Usar gafas oscuras o evitar la luz solar directa reduce la supresión de melatonina y facilita el sueño diurno.
- Dormitorio oscuro y silencioso: Se recomienda el uso de cortinas blackout, tapones para los oídos o máquinas de ruido blanco.
2. Manejo estratégico de las siestas
- Una siesta de 20 a 30 minutos antes del turno puede mejorar el estado de alerta.
- Las siestas cortas durante el turno (si el entorno laboral lo permite) también disminuyen la somnolencia sin generar inercia del sueño.
3. Regulación del consumo de cafeína
- La cafeína puede mejorar la vigilia durante las primeras horas del turno, pero debe evitarse al menos 6 horas antes de intentar dormir.
- Es preferible evitar el consumo durante la última parte del turno.
4. Cronoterapia y melatonina
- La melatonina en dosis bajas (0.5 a 3 mg) puede ser útil para adelantar o retrasar el ritmo circadiano y facilitar el sueño.
- Su efectividad mejora cuando se combina con control de la luz.
5. Estilo de vida y psicoeducación
- Una rutina regular de sueño y vigilia, incluso los días libres, mejora la adaptación.
- Promover la actividad física, alimentación saludable y evitar alcohol o sedantes como forma de «ayuda» para dormir.
Rol del médico general
Los trabajadores nocturnos a menudo normalizan su insomnio o fatiga. Preguntar activamente por los horarios laborales, rutinas de sueño y estado de ánimo es clave. En muchos casos, una orientación simple puede tener gran impacto. Si hay sospecha de trastorno del sueño del turno de trabajo o alteraciones del ánimo, se puede considerar:
- Registro de sueño con diario o actigrafía
- Apoyo psicológico o intervenciones cognitivo-conductuales
- Remisión a medicina del sueño o psiquiatría si hay insomnio crónico, ansiedad o depresión
En resumen
El trabajo nocturno no es solo un desafío físico, sino también un factor de riesgo para múltiples problemas de salud. Desde la consulta médica, tenemos la oportunidad de acompañar a estos pacientes en la adopción de estrategias simples pero efectivas que protejan su sueño, su rendimiento y su salud mental.
Referencias:
- Avidan, A. (2019). Working the night shift: Strategies for improving sleep and alertness. Current Psychiatry, 18(2), 16–21. Disponible en: https://www.mdedge.com/currentpsychiatry/article/191766/sleep-medicine/working-night-shift-strategies-improving-sleep-and
- Rajaratnam, S. M. W., & Arendt, J. (2001). Health in a 24-h society. The Lancet, 358(9286), 999–1005. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(01)06108-6
- Wright, K. P., et al. (2013). Sleep and wakefulness out of phase with internal biological time impairs learning in humans. Journal of Cognitive Neuroscience, 25(10), 1524–1533. https://doi.org/10.1162/jocn_a_00320
