Los síntomas cognitivos son motivo frecuente de consulta en atención primaria, especialmente en pacientes mayores. Quejas como pérdida de memoria, dificultad para concentrarse o desorganización del pensamiento pueden ser expresión de un trastorno neurodegenerativo, pero también de un cuadro depresivo. Distinguir entre ambas entidades es fundamental, ya que tienen implicaciones diagnósticas, pronósticas y terapéuticas muy diferentes.
El médico general, con una historia clínica bien dirigida y el uso de herramientas breves, puede realizar un primer abordaje diagnóstico efectivo y decidir cuándo es necesario derivar al especialista.
¿Qué es la pseudodemencia depresiva?
El término «pseudodemencia» se refiere a síntomas cognitivos secundarios a un trastorno depresivo mayor. Aunque el término ha caído en desuso, clínicamente sigue siendo útil: los pacientes con depresión pueden tener dificultades importantes en memoria, atención, velocidad de procesamiento y funciones ejecutivas, similares a las de una trastorno neurocognitivo leve.
A diferencia de las demencias neurodegenerativas, estos síntomas pueden ser reversibles con tratamiento adecuado del trastorno afectivo subyacente.
Principales Diferencias Clínicas entre Depresión y Deterioro Cognitivo Tipo Demencia
| Característica | Depresión con síntomas cognitivos | Demencia (ej. Alzheimer) |
|---|---|---|
| Inicio | Agudo o subagudo | Insidioso, progresivo |
| Curso | Fluctuante, relacionado con el estado de ánimo | Progresivo, independiente del estado afectivo |
| Queja subjetiva | Muy marcada, el paciente se queja activamente | Puede minimizar las dificultades o no reconocerlas |
| Motivación | Baja, desinterés generalizado | Inicialmente preservada o selectivamente afectada |
| Atención y concentración | Marcadamente afectadas | Afectación más global, incluyendo memoria episódica |
| Historia previa de ánimo | Suele haber antecedentes depresivos | Ausente o menos clara |
| Respuesta al tratamiento | Mejora con antidepresivos | Sin mejoría significativa con tratamiento depresivo |
Preguntas clave en la anamnesis
- ¿Desde cuándo han comenzado los síntomas?
- ¿Ha habido cambios en el estado de ánimo, sueño o apetito?
- ¿El paciente se muestra preocupado por sus fallos o más bien desinteresado?
- ¿Se presentan otros síntomas afectivos como anhedonia, culpa o desesperanza?
- ¿Qué tanto interfieren los síntomas con sus actividades diarias?
Exploración cognitiva breve en atención primaria
- Mini-Cog: Combinación de recuerdo de 3 palabras + reloj (test de dibujo). Útil y rápido.
- Mini-Mental State Examination (MMSE): Evaluación general cognitiva, menos sensible en etapas iniciales.
- Montreal Cognitive Assessment (MoCA): Mejor para detectar deterioro cognitivo leve.
También es útil aplicar escalas de tamizaje para depresión en pacientes con quejas cognitivas:
- PHQ-9 o GDS (Geriatric Depression Scale) si el paciente tiene >60 años.
Abordaje Inicial en Consulta General
- Distinguir entre deterioro cognitivo primario y síntomas secundarios a depresión.
- Si hay fuerte componente afectivo y síntomas cognitivos agudos, prioriza tratar la depresión.
- Iniciar tratamiento antidepresivo si se confirma un cuadro depresivo moderado-severo.
- ISRS como sertralina o escitalopram suelen ser seguros en adultos mayores.
- Fomentar activación cognitiva y física:
- Lectura, actividades manuales, caminar, rutinas diarias estructuradas.
- Solicitar laboratorio básico para descartar causas secundarias:
- TSH, B12, folato, glicemia, perfil hepático y renal.
- Monitorear evolución:
- Reevaluar en 4-6 semanas. Si hay mejoría del estado de ánimo y de las quejas cognitivas, se confirma el diagnóstico de trastorno afectivo.
- Si persisten síntomas cognitivos sin cambios o empeoran, considerar deterioro cognitivo primario.
- Derivación a neurología o psiquiatría geriátrica cuando:
- Hay deterioro funcional progresivo.
- Aparecen alteraciones del juicio, conducta o lenguaje.
- Se sospecha enfermedad neurodegenerativa (Alzheimer, frontotemporal, etc.).
Conclusión
El médico general está en una posición privilegiada para identificar la causa de los síntomas cognitivos en adultos mayores. Diferenciar entre un cuadro depresivo y una demencia en etapa inicial es posible con una buena historia clínica, el uso de escalas apropiadas y un seguimiento estructurado. El tratamiento oportuno de la depresión puede revertir por completo los síntomas cognitivos en muchos casos, evitando derivaciones innecesarias y mejorando la calidad de vida del paciente.
Referencias
- Diniz, B. S., et al. (2019). «Late-life depression and risk of dementia: a systematic review and meta-analysis of longitudinal studies.» Psychological Medicine. [Acceso libre]
- Ismail, Z., et al. (2020). «Detecting depression in dementia and mild cognitive impairment: a systematic review and meta-analysis.» Lancet Psychiatry. [Acceso libre]
- Kral, V. A. (2018). «The concept of pseudodementia.» Canadian Journal of Psychiatry. [Acceso libre]
